Boisier, J., Alvarez-Garreton, C., Marinao, R., Galleguillos, M., 2025: Increasing water stress in Chile revealed by novel datasets of water availability, land use and water use, Hydrol. Earth Syst. Sci., 29, 5185-5212, https://doi.org/10.5194/hess-29-5185-2025

Intérprete

Chira Arica Marialejandra Vanessa

Fecha de interpretación

16/12/2025

Revisor

Calderon Martha S.

Resultados y conclusiones

Los resultados y conclusiones destacan que la mayoría de las cuencas en las regiones semiáridas de Chile, especialmente Chile central, han experimentado estrés hídrico alto a extremo (WSI por encima de 40 y 70 respectivamente) durante el período de megasequía (2010-2022), impulsado principalmente por la menor disponibilidad de agua debido a factores climáticos y agravado por la alta demanda de agua. A largo plazo, el estrés hídrico ha aumentado de manera constante desde 1960, causado principalmente por el aumento del uso consuntivo de agua principalmente de actividades agrícolas y forestales, con el cambio climático jugando un papel secundario. Las proyecciones futuras bajo escenarios climáticos adversos indican que las condiciones de estrés hídrico similares a la megasequía podrían volverse permanentes para fines del siglo XXI con una caída significativa en las precipitaciones. Esta situación subraya la importancia de utilizar métricas de estrés hídrico como el Índice de Estrés Hídrico para diseñar estrategias de adaptación y políticas públicas dirigidas a la gestión sostenible del agua, la reducción del uso consuntivo y la exploración de fuentes de agua alternativas como la desalinización para cumplir con los objetivos de seguridad hídrica para mediados de siglo.

Metodología y datos

La metodología implica ensamblar un conjunto completo de nuevos conjuntos de datos distribuidos espacialmente que se remontan a mediados del siglo XX, incluyendo datos climáticos observados y basados en modelos, reconstrucciones de uso de la tierra y cobertura, y reconstrucciones detalladas del uso del agua por sector. Los datos climáticos históricos se obtuvieron del conjunto de datos CR2MET, que se redujo de escala y se corrigió el sesgo utilizando 17 modelos del sistema terrestre CMIP6. La disponibilidad de agua se estimó a través de cálculos del balance hídrico utilizando la evapotranspiración y la precipitación casi naturales, mientras que el uso del agua se estimó por separado para fines consuntivos y no consuntivos con base en el uso de la tierra y las tasas de consumo específicas del sector. Luego se calculó el Índice de Estrés Hídrico (WSI) como la relación entre el uso consuntivo total de agua y la disponibilidad de agua casi natural a escala de cuenca y se analizó durante múltiples períodos de tiempo para atribuir los cambios al uso del agua y la variabilidad climática. Los escenarios futuros integraron proyecciones climáticas y vías socioeconómicas para evaluar el estrés hídrico bajo diferentes esfuerzos de mitigación.

Limitaciones de la investigación

Las limitaciones de la investigación incluyen incertidumbres derivadas de la calidad y disponibilidad de datos observacionales y monitoreo terrestre, especialmente en regiones con escasez de datos, como los Andes, con una topografía compleja que afecta las estimaciones de precipitación y evapotranspiración. El Índice de Estrés Hídrico no incorpora factores como gobernanza, accesibilidad al agua o calidad del agua, ni tampoco da cuenta completamente del agotamiento de las aguas subterráneas ni de los impactos ecológicos más allá de los usos consuntivos cuantificados. El modelo de evapotranspiración utilizado es simplificado y no incluye los procesos de acumulación y derretimiento de nieve, que podrían afectar la estacionalidad de la escorrentía en cuencas montañosas. Además, algunos sectores, como los flujos de retorno de aguas residuales, no pudieron contabilizarse completamente debido a la falta de datos. A pesar de estas limitaciones, el estudio proporciona valiosas evaluaciones de referencia y herramientas para la evaluación de la seguridad hídrica, pero destaca la necesidad de enfoques integrados y datos mejorados para la planificación integral de la gestión del agua.

Recomendaciones

Se recomienda fortalecer la gestión integrada del recurso hídrico mediante la reducción del uso consuntivo en los sectores agrícolas y forestales, priorizando prácticas eficientes y tecnologías de ahorro de agua como medida de adaptación frente al creciente estrés hídrico. Asimismo, es importante incorporar las métricas como el Índice de Estrés Hídrico en la planificación pública para anticipar condiciones similares a la megasequía, promoviendo fuentes alternativas como la desalinización y mejorando los sistemas de monitoreo en zonas con escasez de datos. Desarrollando modelos hidrológicos que integren procesos de nieve y escorrentía y expandir la información sobre retornos de aguas residuales y aguas subterráneas, garantizando una planificación más robusta tanto para adaptación como para decisiones de mitigación asociadas al uso del agua en actividades agrícolas y forestales.

Adaptación: Agua

Mitigación: Agricultura, Uso de suelo, cambio de uso de suelo y silvicultura

Escala: Nacional

Ámbito geográfico: Chile

Palabras clave: Estrés hídrico, Megasequía, Cuencas, Disponibilidad de agua

Cita de la interpretación

Chira Arica, Marialejandra Vanessa, 2025: Interpretación de Boisier et al. (2025, doi:10.5194/hess-29-5185-2025), Observatorio de Conocimiento Científico sobre Cambio Climático del Perú, IGP, https://cienciaclimatica.igp.gob.pe/entities/interpretation/a07e27d8-9efb-43bb-b638-9c513e06e25c