Interpretación de:
Scientific evidence and public policy: a systematic review of barriers and enablers for evidence-informed decision-making
https://doi.org/10.3389/fcomm.2025.1632305Suazo-Galdames, I., Saracostti, M., Chaple-Gil, A., 2025: Scientific evidence and public policy: a systematic review of barriers and enablers for evidence-informed decision-making, Front. Commun., https://doi.org/10.3389/fcomm.2025.1632305
Intérprete
Takahashi Guevara Ken
Fecha de interpretación
26/03/2026
Resultados y conclusiones
Para fortalecer el uso de evidencia científica en la formulación de política pública, esta revisión sistemática resalta la necesidad de ir hacia modelos de gobernanza que institucionalizan el uso de evidencia a través de marcos legales, recursos sostenidos y estructuras organizacionales que promueven la interacción entre ciencia y política, siendo esencial adoptar enfoques iterativos, dialogantes e informados por la política. Para las seis categorías temáticas consideradas se identificaron las siguientes barreras: 1) Participación estructurada ciencia-política: Escasa coordinación o colaboración estructurada entre investigadores y responsables de política; mecanismos de asesoramiento fragmentados y persistencia de modelos lineales de transferencia de conocimiento; escasos incentivos académicos para participar en los procesos políticos; mala comunicación y falta de entendimiento mutuo entre investigadores y responsables de política. 2) Déficit institucional y limitado acceso a evidencias: Ausencia de marcos institucionales para integrar sistemáticamente la evidencia en la formulación de políticas; acceso restringido a datos oportunos, relevantes y específicos del contexto; infraestructura de datos inadecuada y capacidad institucional limitada para gestionar los flujos de evidencia; baja percepción de la aplicabilidad de la investigación académica a las realidades políticas. 3) Conflictos políticos y resistencia al uso de evidencia: Resistencia ideológica y politización de la evidencia en contextos altamente polarizados; uso selectivo o rechazo de la evidencia para favorecer agendas políticas; falta de continuidad política que debilita la integración a largo plazo de la evidencia; prioridades políticas que prevalecen sobre la evidencia. 4) Confianza, creación de conocimiento y legitimidad: Baja confianza en las instituciones científicas entre los responsables de política y el público; escasa participación de las partes interesadas, lo que reduce la legitimidad percibida de la evidencia; desconexión entre la investigación académica y los contextos políticos locales. 5) Soporte político e institucionalización de la asistencia: Falta de voluntad política sostenida para mantener los mecanismos de asesoramiento científico; cambios administrativos frecuentes que interrumpen la continuidad en el uso de la evidencia; papel sin formalizar de la ciencia en la toma de decisiones políticas. 6) Redes y plataformas colaborativas internacionales: Aislamiento institucional y baja participación en plataformas globales de evidencia; participación limitada en redes transnacionales y baja capacidad para la colaboración internacional. En contraste, se identificaron los siguientes facilitadores: 1) Participación estructurada ciencia-política: Establecimiento de órganos consultivos científicos formales y plataformas de coordinación intersectorial; uso de intermediarios del conocimiento y mecanismos de comunicación estructurados; reconocimiento de modelos de coproducción que alinean los resultados científicos con las necesidades políticas. 2) Déficit institucional y limitado acceso a evidencias: Institucionalización de unidades de políticas basadas en evidencia o departamentos de investigación gubernamentales; mejora de los sistemas de intercambio de datos y herramientas estandarizadas para la evaluación de la evidencia; reformas gubernamentales. 3) Conflictos políticos y resistencia al uso de evidencia: Consenso político sobre agendas basadas en la evidencia; liderazgo de actores influyentes o bipartidistas que defienden la ciencia; uso de la evidencia para respaldar decisiones políticamente delicadas en las primeras etapas de la formulación de políticas. 4) Confianza, creación de conocimiento y legitimidad: Participación de las partes interesadas clave en el diseño y la implementación de la investigación; procesos transparentes que mejoran la credibilidad y la legitimidad de la evidencia; énfasis en modelos participativos y deliberativos de creación de conocimiento. 5) Soporte político e institucionalización de la asistencia: Apoyo político de alto nivel a la gobernanza basada en la evidencia; mandatos institucionales que formalizan el asesoramiento científico dentro de las estructuras gubernamentales; marcos legislativos que exigen la consulta con expertos. 6) Redes y plataformas colaborativas internacionales: Participación activa en foros de políticas globales e iniciativas de intercambio científico; adopción de mejores prácticas internacionales y mecanismos de aprendizaje compartido; integración en consorcios de evidencia regionales o globales. Estos resultados se basaron en el análisis de 119 estudios, seleccionados de una identificación inicial de 17890 documentos. La mayoría de los estudios estuvieron alineados con los ministerios de salud (58%) y de ambiente (16%).
Metodología y datos
Revisión sistemática siguiendo los lineamientos de PRISMA 2020. Estudios elegibles si presentan evidencia cuantitativa o cualitativa del uso de evidencia científica en la formulación de política pública, definida como el proceso que establece agendas, integra evidencia, consulta y redacta documentos oficiales de política, excluyendo implementación y evaluación. Solo se consideraron artículos académicos con revisión por pares, documentos oficiales y reportes de organizaciones reconocidas publicados entre 1990 y 2025. Se buscó en Scopus y Web of Science y se culminó con "screening" manual por dos revisores. Se establecieron seis categorías temáticas: 1) Participación estructurada ciencia-política; 2) Déficit institucional y limitado acceso a evidencias; 3) Conflictos políticos y resistencia al uso de evidencia; 4) Confianza, creación de conocimiento y legitimidad; 5) Soporte político e institucionalización de la asistencia; 6) Redes y plataformas colaborativas internacionales; así como clasificación según ministerio: 1) Salud; 2) Educación; 3) Ambiente; 4) Economía; 5) Interior o Gobernanza; 6) Otros/sin determinar; además de la identificación del país de origen.
Limitaciones de la investigación
Entre las limitaciones están la diversidad metodológica, la predominancia de estudios de países de mayores ingresos, y el enfoque principalmente descriptivo de los estudios.
Recomendaciones
Es de gran importancia establecer mecanismos para mejorar la formulación de las políticas públicas basándolas en evidencia, particularmente pero no únicamente la científica. Las experiencias recogidas en esta revisión proporcionan una buena base para su diseño.
Adaptación: Agua, Agricultura, Bosques, Pesca y acuicultura , Salud, Turismo, Transporte
Mitigación: Agricultura, Uso de suelo, cambio de uso de suelo y silvicultura, Desechos, Energía, Procesos industriales y usos de productos
Escala: Nacional
Ámbito geográfico: Perú,Mundo
Palabras clave: Formulación de políticas, Transferencia de conocimiento, Organizaciones de frontera, Intermediario del conocimiento
Cita de la interpretación
Takahashi Guevara, Ken, 2026: Interpretación de Suazo-Galdames et al. (2025, doi:10.3389/fcomm.2025.1632305), Observatorio de Conocimiento Científico sobre Cambio Climático del Perú, IGP, https://cienciaclimatica.igp.gob.pe/entities/interpretation/a1653d82-01c7-47f3-8443-05f96924ac2f