Perreault, T., 2008: Custom and Contradiction: Rural Water Governance and the Politics of <i>Usos y Costumbres</i> in Bolivia's Irrigators' Movement, Annals of the Association of American Geographers, 98, 834-854, https://doi.org/10.1080/00045600802013502

Intérprete

Alvarez Sigrid

Fecha de interpretación

07/05/2026

Resultados y conclusiones

La Guerra del Agua en Cochabamba en el año 2000 representó un hito clave en la defensa de la gestión del recurso hídrico. A partir de la movilización de organizaciones campesinas, liderada por la Federación Departamental Cochabambina de Organizaciones de Regantes (FEDECOR), se impulsaron importantes cambios en la gobernanza del agua en Bolivia frente a las políticas de privatización promovidas por el Estado. Es por ello que los regantes campesinos se movilizaron para defender sus prácticas de gestión del agua, basadas en acuerdos colectivos, derechos compartidos y prácticas culturales propias de comunidades quechuas y aimaras. En este contexto, el agua no solo era entendida como un recurso esencial para la producción agrícola y la subsistencia, sino también como un símbolo de identidad, autonomía y derechos colectivos. Gracias a su capacidad de organización y articulación comunitaria, los regantes lograron influir en la gobernanza del agua, impulsando un modelo basado en derechos comunales frente a la lógica neoliberal de mercado, percibida como contraria a las formas históricas de gestión colectiva del agua. En Bolivia, los usos y costumbres en el riego constituyen normas consuetudinarias que regulan colectivamente los derechos y la gestión del agua, basadas en un conocimiento profundo del contexto social y ambiental y en acuerdos voluntarios establecidos por los propios usuarios, sin imposición externa. En ese escenario, el concepto de usos y costumbres es una herramienta cultural y política que conecta prácticas tradicionales con las luchas actuales por la gestión de recursos y la autonomía de las comunidades campesinas e indígenas. Sin embargo, también puede ocultar desigualdades dentro del propio campesinado, ya que los regantes organizados, especialmente quienes tienen acceso al riego, cuentan con mejores condiciones productivas y mayor capacidad de influencia. Así, organizaciones como FEDECOR han logrado defender sus intereses e influir en leyes y políticas, mostrando que, incluso dentro de movimientos comunitarios, también existen diferencias de poder y privilegio. En conclusión, el movimiento de regantes en Bolivia logró transformar la gobernanza del agua a partir del reconocimiento de los usos y costumbres, desplazando un modelo orientado al mercado y la privatización hacia otro con mayor participación del Estado y de la sociedad civil. Mediante alianzas con ONG, intelectuales, activistas y diversos movimientos sociales, los regantes lograron el reconocimiento legal de sus prácticas tradicionales, impulsaron la Ley de Riego de 2004 y promovieron la creación de instituciones como el Ministerio del Agua, el Servicio Nacional de Riego (SENARI) y los Servicios Departamentales de Riego (SEDERI), fortaleciendo así el rol del Estado en la supervisión y gestión del recurso hídrico.

Metodología y datos

La metodología se presenta principalmente como cualitativa, con un enfoque de estudio de caso centrado en el movimiento de regantes en Bolivia, especialmente en Cochabamba. El autor combina análisis e interpretación histórico-político de los conflictos por el agua, revisión documental y trabajo de campo cualitativo, que incluye testimonios de líderes regantes y actores vinculados a la gobernanza del agua.

Limitaciones de la investigación

Una limitación importante es que se ofrece poca evidencia sobre los impactos concretos en distintos grupos campesinos, especialmente aquellos sin acceso al riego. Además, se basa en discursos de líderes y organizaciones, por lo que pueden quedar fuera voces locales menos visibles.

Recomendaciones

A partir del estudio, se recomienda fortalecer modelos de gobernanza del agua participativos, donde comunidades regantes, organizaciones locales y el Estado compartan la toma de decisiones. También es importante garantizar que los beneficios de las políticas hídricas lleguen no solo a los regantes organizados, sino también a campesinos sin acceso al riego y sectores rurales más vulnerables, para evitar reproducir desigualdades. Asimismo, se debería reconocer y articular los usos y costumbres con marcos institucionales formales, respetando las prácticas locales de manejo del agua. Finalmente, es clave promover espacios permanentes de diálogo entre Estado, sociedad civil y usuarios del agua, de modo que la gestión hídrica responda a necesidades locales sin perder el uso sostenible del recurso.

Adaptación: Agua, Agricultura

Mitigación: Agricultura

Escala: Nacional

Ámbito geográfico: Cochabamba,Bolivia

Palabras clave: Bolivia, gobernanza de recursos, agua, usos y costumbres, riego

Cita de la interpretación

Alvarez, Sigrid, 2026: Interpretación de Perreault et al. (2008, doi:10.1080/00045600802013502), Observatorio de Conocimiento Científico sobre Cambio Climático del Perú, IGP, https://cienciaclimatica.igp.gob.pe/entities/interpretation/a1b94b29-fda6-4f6c-91dc-0f5670c8b8c4