Shumetie, A., Alemayehu Yismaw, M., 2017: Effect of climate variability on crop income and indigenous adaptation strategies of households, IJCCSM, 10, 580-595, https://doi.org/10.1108/ijccsm-04-2016-0039

Intérprete

Alvarez Sigrid

Fecha de interpretación

10/05/2026

Resultados y conclusiones

El estudio evidenció que la variabilidad climática tuvo efectos negativos en la producción agrícola y en los ingresos de los hogares rurales. En promedio, los hogares perdieron alrededor de 8,06 quintales de producción debido a la falta de lluvias durante la temporada agrícola, mientras que el aumento de la temperatura en verano ocasionó pérdidas cercanas a 8 quintales, reduciendo aún más el rendimiento de los cultivos y afectando la seguridad económica de los agricultores encuestados. Entre los cultivos principales, el maíz fue identificado como el más vulnerable a las variaciones climáticas, mientras que el sorgo mostró mayor resistencia a la sequía, razón por la cual los agricultores lo consideraban un cultivo más seguro. Incluso, se practicaba tradicionalmente la siembra en seco de sorgo antes de la llegada de las lluvias, confiando en la resistencia de sus semillas. En este contexto, el distrito de Doba destacó por registrar los mayores rendimientos de sorgo en comparación con los otros distritos evaluados. Frente a la escasez hídrica, los pequeños agricultores (85,3 % de los hogares) percibían la variabilidad climática a partir de su conocimiento local, identificando principalmente una disminución de las precipitaciones y un aumento de la temperatura. Frente a ello, los agricultores (75 %) implementaron diversas estrategias de adaptación locales, entre ellas cultivos mixtos como una medida para reducir el riesgo de pérdida de cosechas frente a la variabilidad de las lluvias. Esta práctica consiste en sembrar diferentes cultivos al mismo tiempo con la expectativa de que, si uno falla debido a condiciones climáticas, otro pueda desarrollarse adecuadamente, evitando así que el hogar enfrente una pérdida total de producción. Asimismo, los productores incorporaron como estrategia adaptativa el cultivo de variedades mejoradas de sorgo con tolerancia a la sequía y con mejor rendimiento. Además, se implementó la siembra en seco esperando la llegada tardía de lluvias, la cosecha y almacenamiento de agua de lluvia, y la construcción de terrazas y barreras de conservación de humedad para reducir la escorrentía. Cabe considerar que la adopción de estas estrategias estuvo condicionada por factores socioeconómicos: los hogares con mayor superficie agrícola y mejores ingresos tuvieron mayores probabilidades de implementar medidas de adaptación, mientras que aquellos con mayor cantidad de ganado mostraron menor interés en adoptar semillas mejoradas o tecnologías hídricas, debido a su menor dependencia de los cultivos y a la reducción de residuos agrícolas útiles para alimentación del ganado. Por lo tanto, la capacidad adaptativa de los hogares dependió tanto de su percepción de los cambios climáticos como de su disponibilidad de recursos productivos y económicos.

Metodología y datos

Se seleccionó una muestra de 400 hogares de tres distritos de Hararghe Occidental, en Etiopía: Mieso, Goba-koricha y Doba. La información se recopiló a través de encuestas a hogares, grupos focales comunitarios y fuentes secundarias provenientes de instituciones gubernamentales y no gubernamentales. Para el análisis, se utilizaron tres métodos estadísticos complementarios: una regresión de mínimos cuadrados ordinarios (MCO) para identificar los factores que influyen en los ingresos agrícolas, como inversión, mano de obra, precios, condiciones climáticas y características demográficas; un modelo logit binario para evaluar la probabilidad de adopción de estrategias de adaptación frente a la variabilidad climática; y una regresión logística multinomial para determinar los factores que influyen en la elección de distintas estrategias de adaptación implementadas por los pequeños agricultores.

Limitaciones de la investigación

El estudio se desarrolló en tres distritos, por lo que sus resultados reflejan una realidad local y no necesariamente pueden aplicarse a otras zonas. Además, se consideró menor información climática de varios años o décadas, como cambios históricos en lluvias y temperatura, lo que limita un análisis más amplio de la variabilidad climática.

Recomendaciones

De acuerdo al estudio se recomienda fortalecer las capacidades locales de adaptación promoviendo prácticas como la cosecha y almacenamiento de agua, así como técnicas de conservación de humedad en el suelo. Asimismo, es importante conocer y avaluar el nivel de aceptación del uso de cultivos resistentes a la sequía, considerando que estas variedades mejoradas también deben generar suficientes residuos para la alimentación del ganado, dado que la ganadería constituye una fuente esencial de sustento para muchas familias rurales. De igual manera, es importante implementar programas de capacitación y asistencia técnica que fortalezcan los conocimientos sobre la adaptación a la variabilidad climática, la diversificación de cultivos y otras prácticas de adaptación, incorporando y valorando el conocimiento local de los agricultores. Finalmente, se debe promover la diversificación de ingresos mediante actividades complementarias a la agricultura y mejorar el acceso a información climática oportuna, de modo que las familias rurales puedan anticiparse mejor a las variaciones en las lluvias.

Adaptación: Agricultura, Agua

Mitigación: ---

Escala: Regional

Ámbito geográfico: Mieso,Goba-koricha,Doba,Hararghe Occidental,Etiopía

Palabras clave: Pequeños agricultores, Variabilidad climática, Estrategias de adaptación, Sequía, Producción agrícola, Seguridad alimentaria

Cita de la interpretación

Alvarez, Sigrid, 2026: Interpretación de Shumetie et al. (2017, doi:10.1108/ijccsm-04-2016-0039), Observatorio de Conocimiento Científico sobre Cambio Climático del Perú, IGP, https://cienciaclimatica.igp.gob.pe/entities/interpretation/a1bf201d-3e77-435a-9284-ca66b581fb4d