Interpretación de:
Water Resources Evaluation and Sustainability Considering Climate Change and Future Anthropic Demands in the Arequipa Region of Southern Peru
https://doi.org/10.3390/su152316270Quiroz, J., Garcia-Chevesich, P., Martínez, G., Martínez, K., Tejada-Purizaca, T., Murray, K., McCray, J., 2023: Water Resources Evaluation and Sustainability Considering Climate Change and Future Anthropic Demands in the Arequipa Region of Southern Peru, Sustainability, 15, 16270, https://doi.org/10.3390/su152316270
Intérprete
Wongchuig Correa Sly
Fecha de interpretación
08/07/2026
Resultados y conclusiones
El agua en Arequipa no se acabará en el futuro cercano, pero hay un gran riesgo de desperdiciarla si no se actúa ahora. Los modelos climáticos proyectan que, hacia el año 2100, los ríos y embalses de las cinco principales cuencas de Arequipa tendrán más agua, no menos. Sin embargo, este aumento ocurrirá principalmente durante la temporada de lluvias (diciembre a marzo), mientras que en época seca el panorama no mejorará y podría empeorar. Los hallazgos más importantes son: 1. Las lluvias y caudales aumentarán significativamente. Las entradas de agua a los embalses podrían crecer entre un 4% y un 42% bajo el escenario de emisiones más optimista (SSP 126), y hasta entre un 78% y un 216% bajo el escenario más pesimista (SSP 585), comparando el año 2025 con el 2100. Los caudales de los ríos podrían aumentar aún más: entre un 17–29% (SSP 126) y un 144–704% (SSP 585). 2. Las temperaturas también subirán, lo que provocará mayor evaporación en los embalses: entre 1–3% (SSP 126) y 17–22% (SSP 585) para el año 2100. Esto reduce el agua almacenada disponible. 3. El mayor problema no es la escasez, sino la capacidad de almacenamiento. Los embalses actuales no podrán retener los caudales más altos proyectados durante la temporada húmeda. Una gran parte de ese volumen extra simplemente se perderá al océano. Si se mantiene la capacidad de almacenamiento actual, no se esperan déficits de agua considerando la demanda presente y futura. 4. La sedimentación de los embalses es una amenaza real. Embalses como Pasto Grande ya están perdiendo capacidad por acumulación de sedimentos, y no existe aún ningún plan para solucionarlo. Sin intervención, los embalses no podrán almacenar los mayores volúmenes proyectados. 5. La única cuenca con riesgo de déficit sería Yauca, pero solo si la demanda se triplicara, algo poco probable dado que actualmente esa zona tiene migración negativa y poca actividad agrícola a gran escala. 6. La eficiencia del riego es clave. Si se mejora el riego tradicional por gravedad (inundación) hacia sistemas más eficientes similares al proyecto Majes, se podrían ahorrar hasta 368 millones de metros cúbicos (MCM) solo en la cuenca Camaná, suficiente para superar la capacidad del embalse Condoroma.
Metodología y datos
- Se construyeron y calibraron modelos hidrológicos para las cinco cuencas principales de la Región Arequipa utilizando el modelo PRMS (Precipitation-Runoff Modeling System) del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), de código abierto y libre acceso. - Se utilizaron datos de instituciones públicas y privadas: ANA, SENAMHI, AUTODEMA y EGASA. Los datos históricos cubren desde 1981 hasta 2016. - Para las proyecciones futuras (2015–2100) se emplearon 12 modelos de circulación general (GCM) del proyecto CMIP6, bajo cuatro Rutas Socioeconómicas Compartidas (SSP 126, 245, 370 y 585), que representan escenarios desde emisiones muy bajas hasta muy altas. - Se aplicaron técnicas de corrección de sesgo (bias correction) a las proyecciones climáticas para reducir errores sistemáticos de los modelos. - Para las demandas futuras de agua se simularon aumentos hipotéticos del 25%, 50%, 100% y 200% sobre la demanda actual. - Los datos hidroclimatológicos recopilados están disponibles públicamente en HydroShare.
Limitaciones de la investigación
- Las aguas subterráneas no fueron consideradas por falta de datos suficientes, a pesar de que pueden ser una fuente importante de agua, especialmente en cuencas sin embalses. - No se incluyeron caudales ecológicos (el agua que necesitan los ríos para mantener sus ecosistemas), lo que significa que los resultados podrían sobreestimar el agua realmente disponible para uso humano. - La calibración de algunos embalses fue deficiente, especialmente el embalse Aguada Blanca (cuenca Quilca), cuyos datos presentaban inconsistencias significativas entre las dos instituciones que los registraron (diferencias de hasta 50 m³/s en los caudales de vertimiento). - La densidad de estaciones meteorológicas es insuficiente, especialmente en zonas de alta montaña y en los embalses. El embalse Pasto Grande, por ejemplo, no tiene estación pluviométrica propia. - La gran incertidumbre entre modelos climáticos es inherente a este tipo de estudios. Las proyecciones con escenarios de emisiones altas (SSP 370 y 585) tienen rangos muy amplios, lo que dificulta la planificación precisa. - Los "huaycos" (flujos de lodo y detritos) y la dinámica glaciar no fueron modelados explícitamente, aunque son factores relevantes para algunas subcuencas como Salamanca (cuenca Ocoña). - Los escenarios de demanda futura son hipotéticos y simplificados: no contemplan la variabilidad espacial del consumo ni distinguen entre usos en épocas húmeda y seca. - Este es el primer estudio integral de este tipo en la región; su réplica y validación independiente por otros equipos científicos sería importante para consolidar sus conclusiones.
Recomendaciones
1. Evaluar urgentemente la sedimentación de los embalses (especialmente Pasto Grande y Aguada Blanca) y elaborar un plan de mantenimiento de su capacidad de almacenamiento. La región depende casi completamente de estos embalses para su abastecimiento. 2. Incrementar la capacidad de almacenamiento de agua durante la temporada de lluvias, mediante la evaluación de nuevos embalses, la recarga artificial de acuíferos o infraestructura natural (humedales construidos), antes de que los caudales proyectados superen la capacidad actual. 3. Modernizar los sistemas de riego priorizando la transición del riego por gravedad (inundación) hacia sistemas más eficientes, dado que la agricultura representa más del 99% de la demanda total en la mayoría de las cuencas. 4. Crear una base de datos unificada y pública de variables hidrometeorológicas que integre la información de ANA, SENAMHI, AUTODEMA, EGASA y otras entidades. La fragmentación y las inconsistencias actuales entre bases de datos dificultan seriamente la gestión sostenible del agua. 5. Instalar más estaciones meteorológicas en zonas de alta montaña y en las áreas de drenaje de los embalses, incluyendo sensores de radiación solar para mejorar los cálculos de evaporación y evapotranspiración. 6. Preparar planes de contingencia ante huaycos para las comunidades ubicadas aguas abajo de los embalses, dado que los modelos proyectan caudales extremadamente elevados en temporadas de lluvia bajo escenarios de altas emisiones. 7. Incorporar los caudales ecológicos en futuras evaluaciones de disponibilidad hídrica para garantizar la salud de los ecosistemas acuáticos de la región. 8. Replicar este estudio en otras cuencas del Perú, aprovechando que todos los modelos y herramientas utilizados son de código abierto. Los autores diseñaron expresamente la metodología para que sea replicable.
Adaptación: Agua, Agricultura
Mitigación: Agricultura, Uso de suelo, cambio de uso de suelo y silvicultura
Escala: Regional
Ámbito geográfico: Región Arequipa,Sur del Perú,Andes del sur
Palabras clave: Cambio climático, Recursos hídricos, Sostenibilidad hídrica, Embalses / reservorios, Cuencas hidrográficas, Demanda antrópica
Cita de la interpretación
Wongchuig Correa, Sly, 2026: Interpretación de Quiroz et al. (2023, doi:10.3390/su152316270), Observatorio de Conocimiento Científico sobre Cambio Climático del Perú, IGP, https://cienciaclimatica.igp.gob.pe/entities/interpretation/a23625d9-8215-48dc-b254-9467f0b9fdfb